sábado, 19 de marzo de 2016

A MIDSUMMER NIGHT'S DREAM (Daniel Gil, 2º ESO)


Supone, como poco, un suspiro de alivio ver que por fin nos llegan reseñas ajenas a las que tanto disfrutamos escribiendo nuestra añorada magistra y yo, pues esta vez no somos nosotros los que invadimos de nuevo el lugar, sino un nuevo soñador que ha decidido aventurarse y escribir una reseña de la complicada obra de Shakespeare que ha decidido como lectura obligatoria nuestra profesora de inglés, Estíbaliz, con la finalidad de conmemorar el, nada más ni nada menos, que cuatrocientos aniversario de su muerte.

Desde aquí, felicitamos a Daniel con la mejor de las ganas, no únicamente por atreverse a escribir la reseña, sino por hacerlo en la lengua anglosajona del dramaturgo renacentista.

Ladies & Gentlemen, ¡Que comience el espectáculo!



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A MIDSUMMER NIGHT’S DREAM (William Shakespeare)


Daniel Gil Enríquez


The story is about a night in the forest. When Hermia and Lysander run away for love and Hermia’s friend, Helena, tells about it to Demetius because she loves him but he loves Hermia. After that, Demetrius goes to find Hermia.


In the woods, Oberon and Titania, the king and queen of the fairies, have quarreled because Oberon wants Titania to give him her new servant, an Indian boy. As Titania doesn’t give him her servant he decides to ask Puck to use a magic flower to make Titania fall in love with a monster. And also to make Demetrius fall in love with Helena.


The story is good but very strange because there are many weddings. 

lunes, 14 de marzo de 2016

¿OSCARS? ¿AHORA?




¿OSCARS? ¿AHORA?

Para ser sincero, como tiendo a hacer cada vez que en este rincón me presento, no fue hace poco tiempo cuando nuestra célebre visitante y habitual participante del lugar, Cecilia -¿Cecilia? Caecilia!- me envió su reseña sobre Spotlight, el peliculón que se llevó el Oscar de este año, derribando todas, o casi todas, las apuestas del personal. 
Este hecho resulta un golpe de suerte para mi tardanza, pues parece que supiese con antelación el veredicto de la academia, y que me hubiese tomado mi tiempo para lanzar la reseña de la película que todo el mundo conoce a estas alturas.
Sin más dilación, ¡que comience el espectáculo!

P.S: Que conste que ya me leí el "castigo" de la ya nombrada, y que en breve será aquí expuesta la correspondiente reseña, eso sí, después de una entrada más que especial para los estudiantes que por aquí se pasean habitualmente. ¡Aguardad, mis compañeros, tan solo un poco!


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SPOTLIGHT
(TOM MCCARTHY)

Os dije una vez en una fiesta de fin de curso que hubo un tiempo en que quise ser abogada. Fue ver Algunos hombres buenos (1992) de Rob Reiner o El informe pelícano (1993) de Alan Pakula y comenzar a imaginarme en el pellejo de Daniel Kaffee y Darby Shaw poniendo en jaque al mismísimo ejército de los EEUU o a grandes corporaciones petrolíferas. Hace unos años quise también ser periodista, mientras veía a Robert Redford y Dustin Hoffmann patearse las calles de Washington para sacar a la luz el caso Watergate en Todos los hombres del presidente (1976) del citado Pakula. Sí, el buen cine inspira y suscita la identificación y la emulación. Tal ha sido el efecto de Spotlight, que mucho le debe, por cierto, a Todos los hombres del...: su tono sobrio, su escala de grises, su guion in crescendo de la casi morosidad inicial a las carreras de Mike Rezendes (un Mark Ruffalo un tanto sobreactuado) para leer, al fin, en el Juzgado, unos documentos sepultados hasta entonces por obra y gracia de las altas jerarquías eclesiásticas.

Spotlight, que toma su nombre del equipo de periodistas de investigación del Boston Globe, desarrolla la historia real de cómo un grupo de periodistas escarbaron en una columna de opinión sobre el caso Geoghan, un sacerdote acusado de abusos a menores, y llegaron a destapar una trama de pederastia y encubrimiento de nivel nacional -e internacional- que hizo tambalearse los cimientos de la iglesia católica. Y lo hace, pese a la monstruosidad de los delitos, con distancia y elegancia, situando el foco más en las víctimas que en los culpables y, sobre todo, más en el cómo del hallazgo que en el hallazgo en sí. Spotlight, en efecto, es una lección de ética y de estética que debería proyectarse desde ya en todas las escuelas de periodismo que en el mundo son. Le falta, puede ser, un poco de emoción y su tema es un tanto delicado para llevarse el Oscar, pero de entre todas las nominadas es, hasta ahora, la que más me ha gustado, así que no perdáis la ocasión, mis jóvenes amigos, y corred al cine a ver Spotlight, aunque Andrea Fernández os diga lo contrario.

Cecilia Blanco Pascual

sábado, 5 de marzo de 2016

A JORGE LE TOCA LEER...



A estas alturas de la partida la gran mayoría de vosotros sabrá, supongo, que DiCaprio ganó, por fin, el Oscar; que Iñárritu igualó a grandes leyendas de la Historia del Cine al conseguir su segundo premio consecutivo pero se ganó las iras del personal al no aplaudir, como merecía, a la ganadora del premio al mejor vestuario por Mad Max; que Stallone no se llevó el gato al agua, aunque sí el consuelo de Arnold Schwarzenegger; y, por supuesto, que Spotlight adelantó la cabeza y se llevó, de modo más que merecido, el premio a la mejor película. Tiene mi compañero administrador por ahí una crítica de esta última, que supongo publicará estos días.
Lo que es probable que no sepáis -somos conscientes de que no nos visitáis muy a menudo- es que he ganado la particular apuesta que teníamos Jorge y yo; por muy poco, pero he ganado. De hecho, creímos en un principio haber empatado. Ha sido esta una semana complicada y no he tenido tiempo de pasar por aquí a regodearme un poco pero sí que le he estado dando vueltas al título que quiero que lea y reseñe el señor Erostarbe. Aunque no me cabe duda de que en caso de haber perdido andaría ahora mismo peleándome con Stephenie Meyer o, vade retro!, las Cincuenta sombras de Grey, no permite mi código deontológico que castigue de tal manera a Jorge. Una es profesora y les tiene muchísimo respeto y cariño a sus alumnos y prefiere que dediquen el tiempo a libros que merezcan la pena. Así que Jorge, ¡te has librado! Puedes respirar tranquilo y puedes empezar a leer Algún día todo este dolor te será útil de Peter Cameron, cuyo protagonista, James Sveck, muy bien podría ser el nieto de nuestro querido y admirado Holden Cauldfield. ¡Que lo disfrutes! ¡Aquí te espero! De nada.

Caecilia